Hissarlık
Es Hissarlik
una antigua colina
de Anatolia
que bajo sus piedras
guardó un secreto…
¡Cuántas mañanas
de dedos rosa
vieron los ojos asomados
a esa invicta atalaya!
Durante milenios,
el cerro
permaneció callado,
cubierto
por los abrojos
del tiempo insensato,
que se acumula a base de derrumbes,
cegado,
sin duda,
por el reflejo
iridiscente,
del sol
sobre la piel,
de un parco Escamandro,
reluciente
de humedad,
como un reptil
tendido en la llanura…
nadie hubiera dicho,
al verlo,
que este río,
fuera el mismo,
que Aquiles el fiero
tiñó de rojo
con la sangre de los teucros…
¡Qué malo!
Cuando los pueblos
van perdiendo la memoria,
si no fuera por Homero,
que hizo letra la palabra
y escribió parte de la historia,
si no fuera por La Ilíada,
nadie hubiera dicho
que las murallas de Troya
seguían bajo Hissarlik,
enterradas…
Si no fuera por Schliemann,
que creyó en Homero
y su palabra,
si no fuera porque de niño
se emocionó,
con los versos de La Ilíada,
con los versos de La Ilíada,
si no fuera por los poemas
aquellos,
aquellos,
que le ablandaron el alma,
obligada,
para siempre,
a buscar entre las piedras
una ciudad enterrada,
si no fuera por su tesón,
si no fuera por su ansia,
si no fuera por su tesón,
si no fuera por su ansia,
jamás hubiera sido hallada…,
Troya,
la ciudad de Príamo,
Ilión,
la poderosa y bien murada.
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