Este es uno de esos blog de poemas sencillos, de esos poemas que se nos ocurren en cualquier sitio, unos poemas en los que las sílabas no se cuentan, se cuenta lo que sentimos y se rima de corazón...
domingo, 7 de octubre de 2018
A VECES LAS PALABRAS (Poema)
A VECES LAS PALABRAS
A veces las palabras
suenan dulces y frescas,
misteriosas,...
como la música de un arcano
o de un mirlo cancionero…
Huelen al pasto de la sierra
a flor de limonero
y a sándalo lejano.
Pero a veces… Las palabras
también queman,
suenan duras,...
metálicas y candentes
como el aire tórrido del Este…
Suenan a ásperos eriales,
a pámpanos difuntos,
y a los pastos espinosos
y crujientes
que sangran sin motivo
la boca de las reses.
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martes, 2 de octubre de 2018
EL VIAJE (Poema)
EL VIAJE
Prepárate para el viaje
busca la maleta,
echa mano a la vieja maleta,
esa que ya tenías olvidada,
y retoma los sueños perdidos
las antiguas ilusiones,
que volaron como pájaros,
que llegue hasta ti
el viento del norte
barriendo las hojas,
que te cubra como un bálsamo,
que de en tu frente
y despeje tus ideas...
Pero de nada te servirá el viaje
si la emoción no va contigo,
de nada te servirá el camino
si sigues tu trágica rutina...
la estúpida rutina de las horas,
los días monótonos
que calan como lluvia,
el plomo que pesa como el plomo,
la voluntad que se desvanece...
los años que parecen siglos
deshabitados
en medio de la nada...
Toma la maleta,
coge la vieja maleta,
y corre,corre,
mientras sopla el viento del norte
corre,
mientras puedas corre,
vuela,
vuela como los alcatraces sobre el mar,
camina sin volver la mirada,
sin dudas
sumérgete en la noche.
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domingo, 2 de septiembre de 2018
Casa de Las Arvejas (Poema)
Casa de Las Arvejas
Antigua casa de piedra
que preside las alturas.
Sobre los pies levantada,
de una morra orgullosa
en los mapas reflejada,
y es su nombre...
¡Las Arvejas!
su techumbre no es de tejas,
y es extraña en la comarca
por ser casa de azotea.
Todas sus vigas combadas
hacen del techo una panza,
ennegrecidas, ahumadas,
como arenques de Noruega.
Alguien, se preguntaba:
¿Pero resisten?
Y de seguro ignoraba,
que la incomparable dureza,
del corazón del pino,... ¡es, la tea!
Y dentro de aquella casa
¿Quién presidía la estancia?
tratábase, de un gran cañizo
que de sus vigas colgaba.
Repleto estaba el cañizo
de buenos quesos de cabra,
los daban los ricos pastos
de aquellas tierras tan altas.
Al humo que la lumbre daba
quedaban muy bien curados,
sabiendo a humo y a leña
y a los pastos de los campos,
a trabajo y a cabrero
a rebaño y a montaña
al aire de las alturas
y a paraje solitario.
Tu espalda daba a la cumbre,
al Sur tu puerta miraba,
y desde ella, yo contemplaba
con tristeza y pesadumbre,...
como entre los dispersos pinos,
uno se destacaba...
La silueta deforme, asimétrica,...
es la ausencia, de unas ramas amputadas,
que aún así, eternamente acusaban...
la inconsciente e ignorante crueldad
de unas anónimas manos...
Que por siempre le condenaran
a cargar con esa figura triste, jorobada,
penosa,... ¡y tan dolorosamente humana!
Casa, ¡vieja Casa de las Arvejas!
el camino tiene curvas, tantas,...
como tus negras vigas de tea.
Cuarenta pasos de un asno
nos separan, por una recta vereda,
del agüita del Durazno
¡que cantando,... corre, por la tarjea!
A un lado está La Fuente Nueva
cruzando dos barranqueras...
Es esta, una montaña
llena de huertas.
En otros tiempos allí crecieron,
hermosos, los verdes
campos de papas
y hasta dorarse espigaron
generosas sementeras,
pero el pasar de los tiempos,
a éstas las transformó,
en humildes pastizales
donde abundan esguagarzos
jaras e infinidad malezas.
Más abajo, está la Casa Torta,
la adivino, pues no la veo desde tu puerta,
a lo lejos, si que diviso algunas casas...
podrían ser La Cisnera,
y en el Pinalete, hay una casa vieja,
sin techo, dos solitarios muros de piedra
y entre muro y muro,
¡aún les une una cumbrera!
Hacia el naciente, el corazón me lleva,
y partiendo de Las Arvejas...
Cruzo el barranco, veréis que vale la pena
ascender por esa empinada ladera
solo por contemplar lo que la vista nos deja,
es un valle muy hermoso, todito lleno de huertas...
¿No sé, por qué? Le llaman: ¡La Magdalena!
pues allí reinan frutales, las viñas y las higueras.
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sábado, 1 de septiembre de 2018
A Rafael Alberti (Poema)
A Rafael Alberti
Que nadie ponga sus dedos
que nadie busque la fuerza,
la ignominiosa idea,
y quiera desenterrarle del mar.
Que el azul de los esteros
aún refleja sus blancos cabellos
perfumados por el brillo de la sal,
y sus versos los repiten sin cesar…
…las bocinas de los barcos,
los salineros, y las murallas azules
que son las blancas olas del mar.
¡Déjenlo sobre las aguas flotar!
Y que sobre las olas cabalgue,
un hermoso caballo azul de mar.
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sábado, 21 de julio de 2018
SHERPAS (Poema)
SHERPAS
Algunas personas
viven como los sherpas,
y pasan por el mundo
con una gran mochila
cargada en sus espaldas,
gibosos,
por el peso permanente
que dobla sus huesos
para mayor gloria de otros,
otros,
que se llevan los honores,
sin mojarse la ropa
ni mancharse las manos…
Aunque jamás estuvieron en katmandú
los sherpas siempre estarán ahí,
anónimos,
ganando su propio pan
y el de sus hijos,
pero nunca sabrás sus nombres
jamás verás sus rostros,
siempre estarán de espaldas a ti,
porque el techo del mundo
está en el centro de Madrid
o al norte de Lisboa,
y el Nepal
es solo un puñado de metáforas...
ellos
bregarán en la oficina,
en el andamio,
en la fábrica o en el campo,
pero tú nunca verás el rostro de los sherpas,
los sherpas,
seguirán ocultos
entre la niebla de las altas cumbres,
son esos desconocidos
que se sacrifican,
que cargan el equipaje ajeno
hasta la extenuación,
para que los triunfadores
en su día,
lleguen a las cumbres.
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domingo, 15 de julio de 2018
PEQUEÑAS PELÍCULAS (Poema)
PEQUEÑAS PELÍCULAS
Me gustan esas
pequeñas películas,
impregnadas
con la luz
natural del día
o de la
tarde,
limpias de
estridencias...
donde la
lluvia cae,
serenamente,
en las que el
héroe
puede ser una
chica o un pájaro,
donde
aparecen unas manos
o una sonrisa
para matar al tedio,
y las hojas
que se
desprenden de los árboles
caen por la
pantalla, leves,
y silenciosas
como los muertos...
Como la vida,
que se
desgasta con la vida,
con cada
pensamiento,
se va,
acompasadamente
en cada
suspiro,
como pájaros
que vuelan...
como los
trenes que parten
y cruzan
estaciones,
como los
nómadas
que cambian
de lugar
y se van a no
sé dónde...
Me gustan esas
pequeñas películas
iluminadas
con la luz
de los ojos
que las miran,
en las que el
héroe puede ser
un pueblo, un
gato,
un viejo en
soledad,
una casa
vacía,
un poste de
telégrafo,
una chica o
un pájaro...
y la banda
sonora,
es un gran
espectáculo,
algo muy
natural,
porque son
solo ranas,
anfibios
croando a las
estrellas...
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martes, 3 de julio de 2018
LA MAR (Poema)
LA MAR
La mar, esta
mar
Azul,
llena de
augurios
y de
promesas,
colmada de
misterios,
de puestas de
sol
y de
recuerdos...
Tus pupilas
viajan en las olas
por este mar
sin tiempo,
donde hay
miles de barcos sin nombre
que vuelven
de las profundidades
con las velas
intactas,
sobre sus
mástiles se mecen los sueños,
y desde lo
alto
se divisan
vuelos de alcatraces,
y en mi
costado
como un
pesar,
se aloja una
vasija de monedas…
Los ahogados
retornan
en las noches
de Luna
a su patria
azul,
a las inmensas
praderas
donde todo es
olvido y parsimonia,
el poema se
escribe en un cardumen
y las
epopeyas se narran
y se reservan
a los grandes peces y cetáceos…
¡Ay! Esta mar
azul,
tan llena de
augurios
de sueños y
promesas…
A las costas
de este mar
hoy arriban,
como hicieran
hace siglos,
cientos de barcos
de esclavos,
el rostro de
la muerte
es un toro de
espuma,
y la desesperanza
es una
angustia
que viaja con
alas de gaviota…
Hoy un
cadáver en la orilla
no es un
muerto,
es una
crónica,
es un
testamento,
una denuncia
callada hacia los cielos…
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