domingo, 21 de abril de 2019

Subyugar al amor (Poema)




















Subyugar al amor


Notó dentro de sí volar 
las más de mil mariposas
que revoloteaban en su estómago,
sintió crecer el insomnio,
y el ansia y el desasosiego
cuando llamaron a su puerta,
oyó sonar la campanilla
y entonces -pensó-
"es el amor que yo esperaba,
jamás lo dejaré marchar"
Pobre idiota,
que pronto se olvidó de la vieja 
sentencia,
aquella que nos dice:
"Nunca trates de encadenar al amor,
porque es un ave
que vuela alto,
jamás ates sus las alas,
ponte a su altura
y vuela con ella en paralelo,
porque el amor
es como uno de esos pequeños pájaros,
capaces
de doblegar al cielo con sus trinos,
pero que mueren de rabia
y de dolor en una jaula".

Copyright © Servilio Casanova Pestano| Todos los derechos reservados.

sábado, 19 de enero de 2019

TIEMPO (Poema)




















TIEMPO

Como unos patos que vuelan
pesadamente
sobre el agua,
así,
así del mismo modo
vuelven a nosotros los recuerdos...
con suma lentitud
nos trasladamos al pasado,
volvemos
al lugar donde estábamos,
al sitio donde comenzábamos
a ser,
a dar los primeros pasos,
a buscar entre la multitud
los enigmas,
a escribir con torpeza
sobre cuartillas vacías,
tratando de descifrar
y de sentir 
el paso del tiempo...

Copyright © Servilio Casanova Pestano| Todos los derechos reservados.

domingo, 18 de noviembre de 2018

HUMILDAD (Poema)

























HUMILDAD

La humildad reina por su ausencia
queremos ser el primero en todo,
pero qué difícil
son de ver nuestras propias carencias,
destapar la propia olla,
y mirar para adentro,
descubrir la mugre,
la mierda que nos cubre,
y los mocos que nos cuelgan...,
queremos ser los "reyes del mambo"
pese a todo...

¡Cínicos!
Compramos las medallas,
y nos colgamos escapularios
para aparentar lo que no somos,
mentimos a todos y a nosotros,
mientras la humildad escapa,
huye de nosotros,
se desliza hacia afuera
como un pequeño pez...

¡Idiotas! 
No entendemos
que la sencillez que nos habita,
es lo más bello de nosotros...

Que nuestra parte más hermosa
queda eclipsada 
por nuestro imperio de mentiras,
por las exageraciones
que nos dominan,
y la vanagloria estúpida,
que cubre como un saco
la luz de nuestros días...

Copyright © Servilio Casanova Pestano| Todos los derechos reservados.

domingo, 11 de noviembre de 2018

PA GUAJARA (Poema)














PA GUAJARA


¡Pa Guajara, pa guajara!
¡Quiero llegar a Guajara!

En el manto de la tarde
se oyó esta voz que gritaba
brincando de cerro en cerro
reverberando en las aristas de la lava,
cuando ya en lo alto del peñasco
al Sol de Los Muertos
pocos rayos que le quedaban…

¡Pa Guajara, quiero llegar a Guajara!
De aquella voz que gritaba
algo oyeron los cabreros,
lo demás  se lo tragó la lava.

Los días como presos
unos a otros se encadenaron,
primero formaron meses,
y luego los meses se hicieron años,
después llegaría el olvido
y luego se enterraron hasta las maguas,
hasta una tarde, en que llegó Marcelo
con su manada de cabras,
para hacer noche en la Boca de Guajara.

Marcelo soltó mochila y manta
y para hacer fuego
se fue a juntar un manojo de retama.
Mientras buscaba la leña
unas botas asomaron
por debajo de una manta.

Marcelo llamó y llamó
por si el hombre despertaba…
Cuando Marcelo ya se cansó
de que la manta no hablara,
tiró de una punta de la manta
y salió una momia
con la cara muy barbada.
En una mano la momia
llevaba cuatro piedras de carbón
en un pañuelo bien atadas
y en la otra mano no llevaba nada…

Marcelo tapó la momia
lo mismo que la encontrara,
fue y encendió una hoguera
y se cubrió con la manta,
no sabemos, si aquella noche,
durmió o no durmió,
él cuando amaneció
en silencio
cogió el rumbo de sus cabras…

El hombre seco allí quedó
tranquilo bajo su manta,
el hombre que en su locura
años antes había venido gritando
al mismo borde de Las Cañadas:

¡Pa Guajara, pa Guajara!
¡Quiero llegar a Guajara!

¡Pobre hombre!
Su locura y su ignorancia
le llevaron a perderse por los montes,
y allí se lo comieron las lavas,
la soledad y la distancia…

¡Pobre loco!
Qué muerte más desgraciada,
se murió de sed por el camino,
sin poder si quiera probar el agua,
de Las Fuentes de Guajara.

Copyright © Servilio Casanova Pestano| Todos los derechos reservados.


lunes, 5 de noviembre de 2018

No puedo ser yo (Poema)


No puedo ser yo

¡No, no…! No puedo ser yo,
ese que parece un viejo,
y que me mira con cinismo,
enigmático,
desde el fondo del espejo.

¿Como puede ser…? Por dentro,
sentir el alma de un joven galeote,
aprisionada, al fondo,
en la aurora, entre remos viejos,
y peleándose dentro del rudo coselete.

¿Cómo puede ser…? Por fuera, observarse
viejo, y el viejo, por dentro, sentirse joven.
Inútil…,
para qué debatirse, ni oponerse, ni emperrarse,
la máquina humana planea bajo, y en desorden.

Copyright © Servilio Casanova Pestano| Todos los derechos reservados.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Pensé (Poema)

















Pensé

-Pensé – dijo el niño,
ahora el hombre
es primitivo, inculto,
irracional…
Vendrán tiempos nuevos,
y nuevas épocas gloriosas
donde florezca la paz,
el hombre nuevo,
la paz, esa
que emana
del fondo del corazón,
flanqueada
por la lógica,
por el sosiego,
por el sosiego
que da, el propio
conocimiento, ese
que nace de la razón…
Pasaron 40 años
y, el niño dijo nuevamente:
–pensé –
pero pensé mal,
los nuevos tiempos
nos trajeron más riqueza
y más, muchos más
conocimientos nuevos,
más luz y, también
más oscuridad,
mucha más.
Y más, mucha más sordidez
habitó como una ciénaga
dentro,
en el fondo del hombre…
Pensé – dijo el niño
finalmente -
ahora tengo 50 años,
pensé entonces
y ahora pienso,
las dos veces pensé
pero, seguramente,
habré de dejar de pensar,
pienso pues,
ambas veces pensé
pero pensé mal.

Copyright © Servilio Casanova Pestano| Todos los derechos reservados.


sábado, 3 de noviembre de 2018

UN HIPÓCRITA DE LEY (Poema)

























UN HIPÓCRITA DE LEY

Hipócrita, te santificas con ideas,
y con memeces te consuelas,
y levantas el pecho hacia la gloria
como un tambor de espuma
que lanza pompas sobre el viento;
y que acusas con el dedo,
con ese dedo tuyo,
verdades infalibles,
como dardos cargados de estricnina;
y que alzas la cabeza y la giras
como un cisne espléndido
mirando desde arriba
y contemplando lo asimétrico,
lo feo, lo oscuro y lo imperfecto…

Hipócrita, que santificas tus ideas
y con memeces te consuelas…

Explota tu blando tambor
o, rómpelo en pedazos,
como una pobre manzana
que se tira con rabia contra el suelo
y mira luego hacia arriba,
hacia lo alto,
hacia las parvadas ingentes
de hombres que caminan,
que andan para ver sin ojos
para hundir la mirada
allí donde se intuye muy pronto
la clara luz del amanecer…

¡Arrancaré mis ojos como Edipo el rey!
Me arrastraré en el polvo
y sobre guijarros me acostaré,
me uniré a las masas
y junto a ellas caminaré…

El viento borrará mis pasos,
las huellas de un hipócrita,
un hipócrita de ley.

Copyright © Servilio Casanova Pestano| Todos los derechos reservados.