LLEGÓ LA PRIMAVERA
Llegó…
llegó así, de
pronto,
volando, mañanera,
intrépida y
premonitoria,
con la misma paz en
las alas
que trae un ave migratoria,
que sin detenerse viene
de lejos cruzando el
cielo…
No conoce el pájaro
de límites ni
fronteras,
se detiene el ser
alado
por un instante
posado en la talanquera…
Llegó… llegó
como ese ser querido
al que esperas
y, que en un momento
dado,
ya, casi en la
alborada,
atraviesa
las fronteras vaporosas
que se alzan en los
límites del sueño;
y, no por esperada,
para nada
será,
ni más fría, ni menos
clara
la luz de su llegada…
pero ya sabes, las
sorpresas,
las decepciones, las
alegrías,
incluso hasta las tristezas,
que se ocultan en el
alma de los sueños.
La primavera llegó,
así, de sopetón,
calzada en alpargatas
blancas
soltando chuzos de luz
igual que un viento mañanero
así llego…,
lo mismo que un
sueño,
como el vuelo de un
moscardón,
o, el de un pájaro
cruzando el cielo.
Copyright © Servilio Casanova Pestano| Todos los derechos reservados.
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